Champagne Lilber & Fils De Gálvez Selección

Champagne Lilber & Fils


Historia

La familia Lilbert lleva cultivando uvas en sus tierras ubicadas en Cramant desde el año 1746 y puede que incluso antes ya que la parte más antigua de su viñedo es del año 1712. No fue hasta 1907 que empezaron a producir su propio vino.
Bertrand y su padre Georges elaboran con las uvas de sus propias viñas solamente Grand Cru Chardonnay con una media de edad de 45 años. El 60% de sus viñas están en Cramant, un 30% en Chouilly y el 10% en Oiry. Estos son 3 de los 6 pueblos Grand Cru de Côte des Blancs.
La Côte des Blancs comienza a las afueras de Epernay y discurre de norte a sur. Los viñedos crecen principalmente en la escarpada cara este de piedra caliza y tiza. Bertrand comenzó a trabajar con su padre en los 90 e introdujo un cambio. Cramant había sido conocido durante mucho tiempo como uno de los grandes terroirs de Côte des Blancs, Por qué no hacer honor a este reconocimiento? Así la añada de 1995 fue elaborada 100% con fruto de Cramant. El resultado fue espectacular y convirtió esta práctica en el estándar de sus vinos.
El único problema con estos vinos es encontrarlos ya que su pequeña producción es rápidamente colocada a clientes fieles a la marca desde hace años.

Viticultura

Con una experiencia de 5 generaciones, Lilbert hace un champagne de la manera más pura y artesanal:
Prensando, fermentación, maduración del vino en tanques, tiraje, embotellado, envejecimiento en botella en sus bodegas y degüelle usando el método “a la volée”.
El 80% de la producción es NV y el 20% restante es vintage, también producen una pequeña cantidad de Perle. El NV y el Vintage son champagnes elaborados tradicionalmente 100% Chardonnay. Perle está elaborado al estilo de antaño denominado: demi-mousse, resultando un champagne de menor presion en la botella
El Grand Cru Blanc de Blancs es un excelente champagne con unos tonos afrutados blancos (melocotón, pera y limón) y frescas almendras.

Crianza

Todos los vinos son madurados en cubas de acero y son sometidos a una fermentación maloláctica. Las botellas se dejan madurar en unas bodegas bajo tierra cavadas a mano.